Un recorrido completo por la plataforma con capturas reales de la aplicación en funcionamiento: priorización, espacios de trabajo por cuenta, comunicación inteligente y gobernanza de la cartera.
Abrir la demo en vivoZirconcash convierte las cuentas a cobrar en una tesorería más rápida y predecible con el equipo actual. Para la función financiera, el beneficio se mide en reducción del DSO, capital de trabajo liberado, productividad del equipo y menos pérdidas por seguimiento tardío.
Cada recomendación de Zirconcash la genera la IA a partir del comportamiento propio de la cuenta — historial de pagos, promesas incumplidas, disputas y exposición financiera — y se explica antes de que nadie tenga que actuar. El gestor nunca parte de una página en blanco: la próxima llamada, correo o recordatorio ya está razonado y clasificado.
Con cientos o miles de cuentas abiertas, el equipo no puede contactar con todos los clientes. En la práctica, el seguimiento se guía por el importe de la factura o la intuición del gestor, y las cuentas de mayor riesgo y valor esperan mientras otras de menor impacto consumen el día.
La IA clasifica cada cuenta por valor recuperable esperado y urgencia, de modo que cada gestor trabaja siempre el siguiente mejor contacto: medido en recuperación, no en actividad.
Las facturas vencidas y próximas a vencer se escapan: el seguimiento llega tarde, los recordatorios llegan después del vencimiento y cada día de retraso inmoviliza capital de trabajo y eleva el DSO.
Cadencias basadas en riesgo que empiezan antes del vencimiento y escalan automáticamente: ciclo de cobro más corto y caja liberada antes.
Personas cualificadas pierden horas extrayendo datos del ERP, conciliando hojas de cálculo y redactando correos a mano: trabajo de preparación que no genera ningún resultado de cobro.
Un único espacio de trabajo con prioridades, contexto y comunicaciones redactadas listas para enviar: más tiempo hablando con clientes, menos tiempo preparando.
En estructuras regionales o de servicios compartidos, cada oficina o gestor aplica criterios, cadencias y tonos distintos: el resultado depende de quién lleve la cuenta y el reporting central deja de ser fiable.
Una única estrategia gobernada para todos los equipos y países: segmentación, cadencia y supervisión homogéneas, con KPIs comparables de una sola fuente.
Al acercarse el cierre, la carga de trabajo se dispara y los vencimientos próximos reciben menos atención, justo cuando cada euro cobrado importa más para la posición de tesorería.
El escalado automático de prioridades en la ventana previa al cierre mantiene las cuentas de mayor impacto bajo control mientras el equipo cierra el mes.
Los pagos sin imputar y los saldos abiertos bloquean la visibilidad de lo que realmente está pendiente, generan disputas con los clientes y crean trabajo manual de conciliación evitable.
Propuestas de imputación y flujos de resolución integrados: la caja no aplicada se liquida antes y la posición de cuentas a cobrar queda limpia y explicable.
Las plantillas, el tono y la cadencia varían según la persona, el equipo o el país: el cliente recibe mensajes contradictorios, la marca se resiente y no hay registro trazable de lo prometido o enviado.
Comunicaciones gobernadas y multilingües por escenario, entregadas por un único canal, con registro completo de cada intento, resultado y promesa.
Valor = tesorería liberada + beneficio financiero + productividad del equipo + menos pérdidas por seguimiento tardío.
Las cifras son una simulación comercial ilustrativa, no una promesa de resultado. El beneficio financiero supone un coste de financiación del 5% anual y se ajusta al coste real de capital de cada empresa.
En lugar de informes de antigüedad y ordenación manual, cada cuenta es puntuada por el motor de priorización y se presenta en una única cola. Filtros, búsqueda y exportación a un clic; un panel lateral mantiene visibles las prioridades del día.

Al abrir un cliente se muestra primero la acción recomendada, con su evidencia: promesas incumplidas, días de retraso, disputas, historial de pago. La exposición financiera, el límite de crédito y los factores de riesgo aparecen justo debajo.

El panel del supervisor convierte la cartera en decisiones: tendencia de cobro, mezcla de estrategias por exposición, distribución por antigüedad y resultados de promesas de pago, filtrable por gestor, país, grupo de clientes y código de empresa.
La cola de salida muestra quién es elegible para contacto y quién está suprimido por la estrategia de contacto. Los recordatorios se generan a partir de plantillas de escenario en el idioma del cliente y se entregan a través de su propio servidor SMTP.

Los administradores asignan supervisores a gestores y gestores a clientes, gestionan usuarios y configuran la entrega de e-mail con credenciales cifradas. Cada cambio administrativo queda registrado en la auditoría.

Tras iniciar sesión, cada usuario aterriza en la vista que corresponde a su rol, con aplicación en el servidor de lo que puede ver y hacer.
Trabaja su cartera asignada: cola, espacios de cliente, promesas, llamadas, correos y recordatorios, en inglés o español.
Supervisa el rendimiento de la cartera, revisa la carga de los gestores y hace seguimiento de promesas incumplidas y escalados.
Gestiona asignaciones, usuarios, reglas de puntuación, entrega de e-mail y la pista de auditoría de cada cambio.
El entorno de demostración ejecuta exactamente la aplicación mostrada en las capturas de arriba: sin diapositivas, sin maquetas.